Leo Chialva explica en esta entrevista parte de la dinámica que hizo que el sector de la construcción se encuentre en crisis y no encuentre demanda
Aquí un resumen de esa parte de la entrevista que le realizó Miguel Boggiano en agosto 2026
El origen de los problemas en la micro: Chialva plantea que los males actuales en la microeconomía no son culpa exclusiva del modelo actual, sino que se heredaron de un colapso macro y micro previo. La salida del cepo y la normalización de los precios cambiaron los patrones de consumo (por ejemplo, la gente empezó a comprar más dólares en lugar de ciertos bienes o activos sustitutos).
La «máquina de imprimir cuasi dólares»: Al referirse al sector de la construcción, explica que con el cepo la gente no podía comprar dólares libremente. Por lo tanto, quienes acumulaban pesos corrían a invertirlos en la construcción a través de fideicomisos y preventas.
¿Quién financia a quién?: Señala la paradoja del sistema. Normalmente, al comprar un auto o un bien, el comprador recibe el producto y va pagando cuotas. En cambio, en la compra desde el pozo, el comprador entregaba su dinero por adelantado durante 36 meses para financiar el edificio a cambio de conseguir un «cuasi dólar» (el departamento) un 10% más barato.
La ganancia financiera y el costo de oportunidad: El constructor ganaba por el terreno, por la obra y, sobre todo, por la ganancia financiera. Sin embargo, Chialva cuestiona la lógica de precios: un departamento que se termina en tres años no puede valer lo mismo que uno listo para habitar, ya que el comprador tiene un costo de oportunidad considerable al seguir pagando alquileres durante ese tiempo.
El «sobrestock» y la depuración del mercado: Como consecuencia de este esquema impulsado por el cepo, se sobrevendieron y se fabricaron muchos metros cuadrados que el mercado tuvo que empezar a digerir y absorber con el tiempo.
El cambio de reglas con la macro ordenada: Con la normalización económica y la gente eligiendo dolarizarse de otras formas (como ahorrar en los bancos), los constructores perdieron ese financiamiento «gratis» y masivo. Hoy en día, el desarrollador ya no puede financiarse de la misma manera y debe reestructurar los costos —separando el costo de construcción real de la incidencia del terreno— para convencer a los inversores o a los bancos de financiar los proyectos.
Recomendamos escuchar la entrevista a partir del minuto 29:00 con el disparador de la pregunta sobre el comportamiento del consumo